Arquitectura · Comunicaciones
Enlace múltiple de comunicaciones redundante
Combinar varios tipos de comunicación distintos significa que hay múltiples formas de llegar al dron: el mando RC como última garantía manual, la telemetría para monitorización local, el 4G/LTE para control remoto sin límite de alcance, y el WiFi como respaldo adicional de corto alcance cuando el dron y la estación están cerca.
Por qué redundancia
Ningún canal único es de fiar en el campo
Es un principio básico de ingeniería de comunicaciones: un sistema crítico no debería depender de un solo punto de fallo. Una radio RC puede sufrir interferencias, una red 4G puede no tener cobertura en una zona de montaña, y un enlace de telemetría puede degradarse por distancia. Guardian Eye combina RC, telemetría, 4G/LTE y WiFi precisamente para que el fallo de uno no deje al dron incomunicado.
Jerarquía de seguridad
No todos los enlaces tienen el mismo peso: el mando RC es siempre la última línea de control manual y no depende de ningún ordenador de a bordo ni de cobertura de red — es la vía que garantiza que, pase lo que pase con el software, el piloto sigue teniendo el mando.
Mando RC
2.4 GHz
Seguridad y normativa: control manual prioritario. Pilota el dron en tiempo real sin pasar por ningún ordenador ni por la estación de tierra.
FlySky FS-i6X (mando) / FS-iA10B (receptor)
Telemetría
915 MHz
Monitorización local: posición, batería y estado hacia la estación de tierra (Mission Planner o QGroundControl).
Banda ISM · módulo TELEM a bordo + receptor USB en tierra
WiFi / 4G-LTE
Corto y largo alcance
Dos enlaces de datos según la distancia: WiFi para el corto alcance entre el dron y la estación de tierra, sin depender de cobertura móvil, y 4G/LTE reservado para las comunicaciones de mayor alcance, en las que usar WiFi ya no es viable.
WiFi: enlace local dron ↔ estación · 4G/LTE: módem USB + AWS EC2
Seguridad de las comunicaciones con Tailscale
Tailscale es una red privada virtual (VPN) que crea una malla segura entre todos los dispositivos del proyecto — el dron y su Raspberry Pi, el ordenador de tierra y el servidor en la nube — como si todos estuvieran conectados a la misma red local, estén donde estén. Está construida sobre WireGuard, un protocolo VPN moderno centrado en simplicidad y cifrado fuerte por defecto.
Permite conectarse al dron y a su ordenador de a bordo aunque no tengan una dirección IP fija o pública — por ejemplo, cuando están conectados a través de una tarjeta 4G, cuya IP puede cambiar en cada conexión.
Cifra todo el tráfico entre el dron, el ordenador de tierra y la nube, de modo que nadie pueda interceptar ni manipular las comunicaciones ni los comandos de vuelo — un requisito de seguridad no negociable cuando se controla un vehículo real a distancia.